La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Julio, siega y pon tres cubos.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
De luengas vías, luengas mentiras.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
No todo el que trae levita es persona principal
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Quieres más o te guiso un huevo.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
A capar se aprende cortando cojones.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Sabe más que los ratones colorados.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
El que calla, otorga.
Cada uno halla horma de su zapato.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Es más listo que el hambre.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Cabeza loca, la pierde su boca.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
El mal comido no piensa.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Al mal paso, darle prisa.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.