La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Cada palito tiene su humito.
Madurar viche.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Hablando mal y pronto.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Buena, por ventura; mala, por natura.
Beber, hasta la hez.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Honra sin provecho la digo pecho.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Pase mayo, y pase pardo.
A todo coche, le llega su sábado.
Todo necio confunde valor y precio.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Como pecas, pagas.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Antes muerte que vergüenza.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Aire gallego, escoba del cielo.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.