El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Olla tiznada, bien es guisada.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Del trabajo nace el descansar.
Para el gusto se hicieron los colores.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Ni miento ni me arrepiento.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Los frailes en jubón, hombres son.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Hablar con lengua de plata.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
A quien dan, no escoge.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Cochino matado, invierno solucionado.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Renegad de viejo que no adivina.
Al freír será el reír.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Cuando dude, no saludes.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Aguas de Abril, vengan mil.
A cada ollaza su coberteraza.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Cría fama y échate en la cama.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.