Querer sanar es media salud.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Gratis, hasta las puñaladas.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Dios castiga sin dar voces.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
El que con cojos anda se llama bastón.
Vivir es morir lentamente.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Se dice el milagro pero no el santo.
Pastelero a tus pasteles.
No acose, que la están peinando.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
El asno solo en la muerte halla descanso.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Amigo lejos, amigo muerto.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Barbas mayores quitan menores.
De tal palo tal astilla.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.