Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
En hacer bien nunca se pierde.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
No falta un burro en un mal paso.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Más barato es cuidar que edificar.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Molino que no muele, algo le duele.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Cantad al asno y soltará viento.
Quien de verde se viste bonita se cree.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
En Mayo crece el tallo.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Es un garbanzo de a libra.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Mal de muchos, epidemia.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
En el refugio del otro vive cada uno
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
No hay hermosura sin gordura.
Al buen callar, llaman Santo.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
No te duermas entre las pajas.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Es el tercero en discordia.
El hábito es una camisa de hierro.
Querer y no querer, no está en un ser.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Buscarle cinco pies al gato.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Quien anda con lobos a aullar aprende.