Si quieres la paz, prepara la guerra.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
La cortesía exige reciprocidad.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
El amor verdadero entra por el agujero.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Zapato de ramplón, de larga duración.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
El que mucho habla, mucho yerra.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
En Mayo regresa el rebaño.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
De día no veo y de noche me espulgo.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Lo raro es caro.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
En hacer bien nunca se pierde.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.