Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Tal para cual.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Nacer de pie.
Juego de manos, rompedero de ano.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
A mucho amor, mucho perdón.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El que con locura nace, con ella yace.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Son muchos los hijos del muerto.
Hija la primera, del padre entera.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Más feliz que marica con dos culos.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Pan tierno, casa con empeño.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Cuerpo descansado, dinero vale.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Lo de balde es caro.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Casa ordenada, casa salvada.