En toda casa hay muchas mudanzas.
La muerte en la patria es agradable.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
A mucho vino, poco tino.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Hacerle a uno la pascua.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
No seas mono, porque te bailan.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Amor viejo, pena pero no muere.
La soga, tras el caldero.
La muerte todas las cosas iguala.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Está como padre, que le llevan la hija.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Le quedo como anillo al dedo.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Buena vida, arrugas tiene.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Hasta la muerte, todo es vida.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
La buena obra, ella misma se loa.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Año tuero, vaca y muerto.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Pa' todo hay fetiche.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
De tales devociones, tales costurones.