Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
De tales devociones, tales costurones.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Hacerse la boca agua.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Cada cual a lo suyo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Hebra larga, costurera corta.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Come para vivir y bebe para comer.
Bailando con la más fea
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La soga se rompe por lo más fino.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Hacer la del humo.
La muerte es puerta de la vida.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Amor nunca dice basta.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Nadie se muere dos veces.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Mientras dura, vida y dulzura.
A veces se llora de alegría.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.