Comer y sorber, no puede ser.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Para todo perdido, algo agarrado.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Lo bueno dura poco.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
El que la hace, la paga.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Bocado comido no guarda amigo.
Donde hay orden, hay bendición.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Voy a ir hacer un mandado.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Es mejor deber dinero y no favores.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Más puede Dios que el diablo.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La llaga sana, la mala fama mata.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Dar y tejer es buen saber.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El que tiene salud es rico.
Este es carne de cañón.