Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Hablando la gente se entiende.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Firma papel y te encadenarás a él.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Una manzana roja invita piedras.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Frio, frio, como el agua del rio.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Esto está color de hormiga.
El joven armado y el viejo arrugado.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Dios sabe lo que hace.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Agosto, frío el rostro.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
El que bien vive, harto letrado es.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Bonito era el diablo cuando niño.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
El cobarde vive, el valiente muere.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
El que no agradece, al diablo se parece.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Al que le venga el guante que se lo calce.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.