La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Gitano no saca la suerte a gitano.
La gotera cava la piedra.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
El que no arriesga, no pasa el río.
Quien mucho desea, mucho teme.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Con quien te vi te comparé.
Jueves lardero, carne en el puchero.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El buen vinagre del buen vino sale.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
El pez grande en la mar se hace.
Pan con sudor, sabe mejor.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Agrada, quien manda.
Enero desaloja las camas
Por un grano no se desgrana la mazorca.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Con bondad se adquiere autoridad.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El buen traje encubre el mal linaje.
Aún queda el rabo por desollar.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.