De lo perdido, lo que aparezca.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Que lo mate Dios que lo crió.
Haz bien y no mires a quien.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A la larga, todo se arregla.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El que afloja tiene de indio.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
La costumbre vence a la ley.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Es de bien nacido ser agradecido
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Disfruta solo los placeres del momento.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Las migas son también pan.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Dar un cuarto al pregonero.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Campo abandonado, fuego proclamado.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Más tira coño que soga.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Le dijo la sartén al cazo.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
No te salgas por la tangente.
La esperanza mantiene.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.