Hombre cortés, de todos estimado es.
De los celos, se engendran los cuernos.
El tiempo aclara las cosas.
Mañana será otro día.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Primero comer, que ser cristiano.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Enero mes torrendero.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
A pan duro, diente agudo.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Corta despacio, que hay poco paño.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Donde no hay regla se pone ella.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Amar y saber, todo no puede ser.
Hablando se entienden los blancos.
A mala lluvia, buen paraguas.
Caldera observada no hierve jamás.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Nadie arrebañando engorda.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Al ausente, por muerto le da la gente.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Agua estantía, renacuajos de día.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
El que necesita, te visita.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.