El que come y canta loco se levanta.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
La vida es una sorpresa continua
Secreto a voces.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Dar lo mismo mugre que jabón.
En almoneda, ten la boca queda.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
A hierro caliente, batir de repente.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
A un asno, bastale una albarda.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Boca seca hace bolsa llena.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Ni tiñe ni da color.
La obligación es primero que la devoción.
Una espina en el ojo.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Puta y fea, poco putea.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Que chulo tu chucho colocho
Buena carrera del buen caballo se espera.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Ponerle el cascabel al gato.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Ganado suelto bien retoza.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
A tal amo tal criado.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.