Cerca del rey, cerca del cadalso.
De perdidas al río.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Mayo ventoso, año hermoso.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El buen paño dentro del arca se vende.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A ojo de buen cubero.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Dinero de canto, se va rodando.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Cuanto más amistad, más claridad.
Cabeza grande, talento chico.
Mujer desnalgada es hombre.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Pasará, sea lo que sea.
A un traidor, dos alevosos.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
La razón y el agua hasta donde dan.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.