Quien te ha visto y quien te ve.
A buenos ocios, malos negocios.
Escucha el silencio... que habla.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
El interés tiene pies y yo también.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Papel, testigo fiel.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Buena fama merece quien por su patria muere.
A la hija casada sálennos yernos.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Para aprender, lo principal es querer.
Bueno es el vino, cuando el vino es bueno, pero si el agua es de arroyo puro y cristalino, siempre es mejor el vino.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
El tiempo vuela, que se las pela.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Dádiva forzada no merece gracias.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
La primera señora, la segunda escoba.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Sacar la brasa con la mano del gato.