Mucho tocado y poco lixo.
Palabra de cortesano, humo vano.
Dar palos de ciego.
Vale más muerto que vivo.
Tras el buen comer, ajo.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
La primera impresión es la que cuenta.
La envidia es una mala consejera.
Conquista el amor solo aquel que huye
El buen alimento cría entendimiento.
A caballo grande, grandes espuelas.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Dicen que la educación se mama.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Poderoso caballero es don dinero.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
La confianza da asco
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Saber uno los bueyes con que ara.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Ama al grado que quieras ser amado.
El llanto alivia el quebranto.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
La actividad es la mercancía más conveniente
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
A confesión de parte relevo de prueba.
Favor publicado, favor deshonrado.
Por enero florece el romero.
La casa esta donde el corazón.