Donde hay cariño, allí va el niño.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
La vida es así, y el día es hoy.
El tiempo de Dios es perfecto.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A la vejez, viruelas.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
No falta de que reirse.
Lo que es igual, no es trampa.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
A chica cama, échate en medio.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
La cama guarda la fama.
Un día de obra, un mes de escoba.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Pan casero, de ese quiero.
La muerte todo lo ataja.
La más fina mula, patea y recula.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
A chico santo, gran vigilia.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
El que guarda, halla.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Después de la resaca viene la pleamar.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Pronto y bien no hay quien.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
No hay provecho propio sin daño para otro.