Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Del reir viene el gemir.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
La menta, el amor aumenta.
Cuando masques, no chasques.
No hay mal que por bien no venga.
La paz con una porra en la mano es la guerra
La zorra se conoce por la cola.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Todo amor tiene su gasto
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Haber muchos cocos por pelar.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Las palabras no cuestan plata.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Diligencia vale más que ciencia.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Pa' todo hay fetiche.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Hombre osado, bien afortunado.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El perfume bueno viene en frasco chico
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Más vale ensalada que hambre.