Boca ancha, corazón estrecho.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
El amor vence todo.
Mala olla y buen testamento.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Si hay miseria, que no se note
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Amor de lejos, felices los cuatro
Cada cabeza es un mundo.
La dieta cura más que el bisturí.
Callar como puta tuerta.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Las cosas caen por su propio peso.
El buen vinagre del buen vino sale.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
No jales que descobijas.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
La cosa bien pensada jamás es errada.
El amor primero es el único verdadero.
Hijos y mujer añaden menester.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Oveja que anda, bocado halla.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.