Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
También de alegría se puede morir
Al mal hecho, ruego y pecho.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La vida es un deber a cumplir
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Confesión obligada, no vale nada.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Agua de manantial, no hay otra igual.
Ruéganla que se pea, y cágase.
A cada cosa le llega su tiempo.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Buena vida, padre y madre olvida.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
El hombre es para el hombre un espejo.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El amor refresca como el rocío
Si vives alegre, rico eres.
Las flores son para los muertos.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Quien te quiere, no te hiere.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
La prudencia nunca yerra.
Es la misma gata, no más que revolcada.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
La fe mueve montañas.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Eso no te lo despinta nadie.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.