A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Cada criatura obra según su natura.
A la vejez, dinero y mujer.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Estar armado hasta los dientes
Mal de locura, solo la muerte cura.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Pan con queso sabe a beso.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Olla reposada, no la come toda barba.
Lo escrito, escrito esta.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Ser más bueno que el pan.
El corazón conoce la amargura del alma.
Hacerte amigo del juez
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Con las buenas palabras nadie come.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Hablando la gente se entiende.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Por pedir, nada se pierde.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Ayatola no me toques la pirola.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
A buenas horas, mangas verdes
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.