Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Quien canta, su mal eta.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
La oportunidad se escapa por los pelos.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Te conozco, pajarito.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
En la unión está la fuerza.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Cantando se van las penas.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Buena carrera del buen caballo se espera.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Hoy por mí, mañana por ti.
Cuando el sol sale, para todos sale.
A batallas de amor, campo de plumas.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Mujer con toca, dos veces si.
Lo que no cuesta no vale.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Todo en la vida tiene su medida.
A quien vela, todo se le revela.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.