Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
De dientes pa'fuera.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Dame venta y te daré cuenta.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Faldas largas, algo ocultan.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Casarás y amansarás.
Principio quieren las cosas.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Obras vea yo; palabras, no.
Tranquilidad viene de tranca.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
A veces se llora de alegría.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
La oprtunidad la pintan calva.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A buey viejo, pasto tierno.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Más se logra con amor que con dolor.
Los bienes son para remediar los males.
Decir bien y obrar mejor.