Al buen corazón la fortuna le favorece.
Quien no tiene quiere más.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Pan tierno, casa con empeño.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Perfecto solo Dios.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Un canasta usada ya no es bonita.
Esta de mírame y no me toques.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Según serás, así merecerás.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
La intención es lo que vale.
Amor de dos, amor de Dios.
Beso, queso y vino espeso.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
La prisa es la madre de la imperfección.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Las arrugas son la tumba del amor
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Lo que haces, encuentras.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.