Agua y aceite no se mezclan.
Lo que no está prohibido está permitido.
Date a deseo y olerás a poleo.
Con solo honra no se pone olla.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Sayo que otro suda, poco dura.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
En Agosto trilla el perezoso.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Yantar sin vino, convite canino.
El amor y el reloj locos son.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Cual el tiempo, tal el tiento.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
La mala costurera, larga la hebra.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Después de el lunes viene el martes.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Quien desparte lleva la peor parte.
Gratis, hasta las puñaladas.
En pedregal no siembres cereal.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El que debe y paga, descansa.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
El buen instrumento saca maestro.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
En casa llena presto se guisa la cena.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
A llorar al cuartito.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Febrero el corto, el pan de todos.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.