Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Dar al olvido.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Amistad de yerno, sol en invierno.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
En enero no te separes del brasero.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Buey viejo asienta bien el paso.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
A gran subida, gran caída.
Faena acabada, faena pagada.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Hoy arreboles, mañana soles.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Lancha La no pasa en balde.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Yo solo lo hago en mi moto.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
El abad canta donde yanta.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Dios aflige a los que bien quiere.
De suerte contentos, uno de cientos.
La vecindad es fuente de amistad.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Las dilaciones son peligrosas.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Beber, hasta la hez.
A quién le dan pan, que llore.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Donde aprietan, no chorrea.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.