El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Dios consiente, pero no siempre.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
La experiencia es a veces dolencia.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
La excepción confirma la regla.
Lo de balde es caro.
Mujer con toca, dos veces si.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Con el ingrato, no tengas trato.
El trabajo ennoblece.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Quien lengua ha, a Roma va.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Agrada y te agradarán.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Aire de Levante, agua delante.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Del buen vecino sale el buen amigo.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Costurera mala, la hebra de a vara.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.