Para que no se espante el borrico por delante.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Hija que casas, casa que abrasa.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Hablen cartas y callen barbas.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Decir, me pesó; callar, no.
En Agosto prepara el agua y el costo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Araña muerta, visita cierta.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El llanto alivia el quebranto.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Es el tercero en discordia.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Moza dominguera no quiere lunes.
En vender y comprar, no hay amistad.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Dinero llama a dinero.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Putas y frailes andan a pares.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
La lealtad se paga.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Quien se excusa se acusa.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.