Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Ruego de Rey, mandato es.
Los dioses ayudan al que trabaja
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Todo problema tiene una solucíon.
Estoy en un callejón sin salida.
Salud y pesetas salud completa.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Ante la duda, abstente.
Meter aguja y sacar reja.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Nadie perdona que le hagan un favor.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Más vale dar que la carga llevar.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Hacer la plancha.
Necesitado te veas.
Entre pillos anda el juego.
Despacio, que llevo prisa.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Te pido hojas y me traes ramas.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
A fullero, fullero y medio.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Leer entre renglones.
No hay atajo sin trabajo.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
La sugestión obra.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Orden y contraorden, desorden.
Vísteme despacio que estoy de afán.