Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Viejo es Pedro para cabrero.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Un juego de cartas se juega con dinero
La ira es locura el tiempo que dura.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
A la zorra, candilazo.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
El deseo hace hermoso lo feo.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Del agua mansa no fíes nada.
Amigos somos, pero los peces aparte.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
No habiendo lomo, de todo como.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Dios da frío según la ropa.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
Nada hay nuevo bajo el sol.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
El dinero corrompe al hombre.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Conquistada la madre, segura está la hija.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Cada uno canta como le pagan.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
El que demonios da, diablos recibe.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.