Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Persevera y triunfarás.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Con promesas no se cubre la mesa.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Refran viejo, nunca miente.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
El que se escusa, se acusa.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Quien bien ata, bien desata.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
El que mucho ofrece, poco da.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Ya me cansé de descansar.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Septiembre benigno, octubre florido.
Más puede Dios que el diablo.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Bien o mal, casado nos han.
Estoy como gallo en corral ajeno
Llueve sobre mojado.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
A cada cosa le llega su tiempo.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Amor de asno, coz y bocado.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.