El que corre mucho, atrás se halla.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
La hogaza no embaraza.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
En abril, va la vieja a veril.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Un buen día nunca se olvida.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Donde está la aguja está el dedal.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Primero gatea, después camina.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Del joven voy, del viejo vengo.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Tinto con jamón es buena inyección.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Colgar los guayos.
Bien urde quien bien trama.
Remo corto, barca pequeña.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Amor viejo, pena pero no muere.