Haz lo que debes y no lo que quieres.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
No hay pero que valga.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Decir bien y obrar mejor.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Del que jura, teme la impostura.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Quien guarda valores, padece temores.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Habiendo don, tiene que haber din.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Querer es poder.
Hazte responsable de tus actos.
Maña y saber, para todo es menester.
Juramento, juro y miento.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Aquel que guarda siempre tiene.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Cada quien, con su cada cual.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
La buena obra, ella misma se loa.
El sabio calla, el tonto otorga.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Honor a quien honor merece.
Más vale maña que fuerza.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.