Daño merecido, no agravia.
Ni miento ni me arrepiento.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
A los audaces la fortuna les ayuda.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
No des consejo a quien no te lo pide.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
El que más puede, más aprieta.
Al ausente, por muerto le da la gente.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Sin padrino no hay bautizo.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Oir a todos, creer a pocos.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El que nada debe nada teme.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Dios ayuda al que mucho madruga.
La noche para pensar, el día para obrar.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Donde hay obras, hay sobras.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Dios nos libre de un ya está hecho.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.