y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
A quien dan, no escoge.
El que se escusa, se acusa.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Cada cual es dueño de su miedo.
La fama propia depende de la ajena.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Obra hecha, dinero espera.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
A quien no la teme, nada le espanta.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
El que es buen juez por su casa empieza.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Riqueza vieja es la nobleza.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Abusar es mal usar.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La muerte a nadie perdona.
También los secretarios echan borrones.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Buena es la regla, si la regla es buena.
El que no se fía, no es de fiar.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Madre dispuesta, hija vaga.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.