O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Cada pez en su agua.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
No tocar pito.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Preguntando se llega a Roma.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Oveja harta de su rabo se espanta.
A cada paje, su ropaje.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
A mucho vino, poco tino.
Aguas de Abril, vengan mil.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Una deuda, veinte engendra.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
A misa, no se va con prisa.
Nunca falta un roto para un descosido.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Pasado mañana, mañana será ayer.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Está comiendo zacate el burro.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Hambre matada, comida acabada.
Todo salto tiene riesgo.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
El buen instrumento saca maestro.
El catalán de piedras hace pan.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.