A chico pié, gran zapato.
El fraile, la horca en el aire.
Bienes y males, a la cara salen.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Para bien morir, bien vivir.
Si quieres que crezca más, en la luna llena lo has de podar.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Donde hay gana, hay maña.
Llueve sobre mojado.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
La abadesa más segura, la de edad madura.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
A buena suela, mala pieza.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Del ahogado, el sombrero.
Hacer de un camino, dos mandados.
Valgan las llenas, por las vacías.
Lo que se hace de noche sale de día.
Panza llena, quita pena.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
A buenos ocios, malos negocios.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Hacerse el de la oreja mocha.
A caballo grande, grandes espuelas.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Lento pero seguro.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Reza, pero no dejes de remar.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.