La gente discreta, no suelta la jeta.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Después de la resaca viene la pleamar.
Ponte al sol y harás sombra.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
Agrada y te agradarán.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Ruego de Rey, mandato es.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El que manda, no va.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Antes doblar que quebrar.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Está como padre, que le llevan la hija.
Cavas tu tumba con los dientes.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Burgáles, mala res.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Es mejor cobrar a que te cobren.
El que tiene buba, ése la estruja.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Manda, manda, Pedro y anda.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Hombre osado, bien afortunado.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El que primero se levanta primero se calza.
Del tronco caído todos hacen leña.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
A la mujer y a la mula, vara dura.