Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Más peligroso que mono con navaja.
Nunca para el bien es tarde.
Amores reñidos, los más queridos.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
De buena semilla, buena cosecha.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Indio con puro, ladrón seguro.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Hablara yo para mañana.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Al son que le toquen bailan.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Que dulce queda la mano al que da.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El último mono es el que se ahoga.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
El mono sabe el palo al que trepa.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
El mundo es de los audaces.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Reloj y campana, muerto mañana.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
A cualquier cosa llaman rosa.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
De tal palo tal astilla.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Buena muerte es buena suerte.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.