Al mal dar, tabaquear.
Ignora al ignorante.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Jugar la vida al tablero.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
[inicio del curso].
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Vivir es morir lentamente.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
O errar o quitar el banco.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Sacar los trapos al sol.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Vive y deja vivir.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El primer deber del amor es escuchar.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.