La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Del reir viene el gemir.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Vive y deja vivir.
Írsele a uno el santo al cielo.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Creer a pie juntillas.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El corazón del justo, piensa para responder.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Haz bien y vive alegre.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Boca ancha, corazón estrecho.
Malos humores salen con buenos sudores.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Baila Antón según le hacen el son.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Ojo al parche.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Hacerte amigo del juez
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Al son que te tañan, a ése baila.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
Hombre avisado, medio salvado
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Quien asno nació, asno murió.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El mirón, ¡chitón!.
Obra acabada, a dios agrada.
Luna con cerco, lluvia y viento.