Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Ocasión perdida, para siempre ida.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Fue sin querer...queriendo.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Quien tiene arte va por todas partes.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Caranga resucitada pica muy duro.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Cada cosa pía por su compañía.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Vale más tener que no desear.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Favor publicado, favor deshonrado.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Todo amor tiene su gasto
Armas y dineros quieren buen dueño.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Quien te quiere, te aporrea.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Caridad con trompeta, no me peta.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos