El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Ni miento ni me arrepiento.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Volverse humo.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Cabeza grande, talento chico.
La virtud loada, crece.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
El que muda de amo, muda de hado.
A Dios, lo mejor.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Cielo aborregado, suelo mojado.
A cada día su pesar y su esperanza.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Calva buena, luna llena.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Si vives alegre, rico eres.
A otro perro con ese hueso.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
El demonio no duerme.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
El mirón mirar, pero sin chistar.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Sayo que otro suda, poco dura.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Buena vida, padre y madre olvida.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Peso y medida, alma perdida.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Al asno lerdo, arriero loco.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.