El asno solo en la muerte halla descanso.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Enero, buen mes para el carbonero.
Parecer uña y carne.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Abrojos, abren ojos.
Quien tenga tiempo que no espere
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Allega, allegador, para buen derramador.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
No hay alegría sin aburrimiento
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Bonito era el diablo cuando niño.
Quien guarda valores, padece temores.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Donde mores no enamores.
Hacer la del humo.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
De día beata, de noche gata.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La fortuna a los audaces ayuda.
Ama y guarda.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Risa liviana, cabeza vana.
Año nuevo vida nueva.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.