Non se pode mamar e asubiar.
Cerco de luna, agua segura.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
El mejor cazador, miente más que caza.
Cosa muy querida, presto perdida.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Quien acomete vence.
De tal árbol tal madera.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Mulas y putas siempre piensan unas.
No es la miel para la boca del asno.
Van al mismo mazo.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Pocas palabra y muchos hechos.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Tras el buen comer, ajo.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Primero comer, que ser cristiano.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Estar como un gallo en paté.
Ocurre en las mejores familias.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Arandino, borracho fino.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Ha de salir la corneja al soto.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
A quien no le sobra pan, no críe can.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Grandotas aunque me peguen.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Quiero ver si como ronca duerme.