Al fuego y al fraile no hurgarles.
Hacer de toda hierba un fardo.
Amanecerá y veremos.
Mata, que Dios perdona.
Amar a todos, confiar en nadie.
Quien hizo una...hace dos
El hombre haragán trabaja solo al final.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Me importa un bledo.
El vino con el amigo.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
No se va al cielo a caballo.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Cazador con levita, quita, quita.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La buena mula en el establo se vende.
Mal oledor, mal catador.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Amor de lejos contentos los cuatro.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
A flores nuevas, afeite perdido.
Harto ayuna quien mal come.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Juegos de manos son de bananos.
De ensalada, dos bocados y dejada.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Más pica espuela de celos que de aceros.