Buena carrera del buen caballo se espera.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Por el interés te quiero Andrés.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Comer de su propio cocinado.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Cuentas claras, amistades largas.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
De higos a brevas, larga las lleva.
Más duro que sancocho de pata.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Paciencia y barajar.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
En amores, los que huyen son vencedores.
Antes de criticar, mírate la cola.
Como vives, juzgas.
El que es perico donde quiera es verde.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
En la duda, ten la lengua muda.
Lo pasado, pisado.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Matar pulgas a balazos.
De los enemigos los menos.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
No hables por boca ajena.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Hacerle a uno la pascua.