Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
A quien espera, su bien llega.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
La impureza, pesa.
La virtud loada, crece.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
En vender y comprar, no hay amistad.
La intención hace la acción
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La unión hace fuerza.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
No hay año sin desengaño.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Igual con igual va bien cada cual.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Afanar y no medrar es para desesperar.
El vino y la verdad, sin aguar.
Palabra de cortesano, humo vano.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Cada palo que aguante su vela.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Alcanza, quien no cansa.
Está como agua, para chocolate.
Dame rojura y te daré hermosura.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Ser lento en dar es como negar.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Cuenta y razón conserva amistad.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo